El suizo Joseph Blatter, presidente de la FIFA, se ha mostrado contrario a la implantación de la moviola en el campo, ya que considera el fútbol como "un deporte perfecto", señalando que las consultas para verificar la legalidad o no de una acción "alargaría las distancias" entre los "ricos y los pobres".
"El fútbol es distinto a otras disciplinas (deportivas). Para la moviola se precisaría de una técnica única, ángulos justos. Por no decir cuánto se alargaría la distancia entre el fútbol rico y el pobre. Y el fútbol es ya a dos velocidades", dijo Blatter, en entrevista que publica el diario milanés "La Gazzetta dello Sport".
"Acción discutida, nos paramos, el árbitro va hacía el monitor y habla con otro árbitro, quizás con un supervisor. Decisiones inmediatas...", explica en su negativa a la moviola. El presidente de la FIFA, tras indicar que no se realizará en el próximo mundial de clubes el anunciado experimento del juez de meta, sí se mostró partidario de la implantación de un "chip" en el balón para tratar de anular los denominados "goles fantasmas".
"Es difícil y costoso, pero veamos cómo va. Con el vídeo en el campo hemos probado en secreto hace una decena de años. Un experimento con la federación francesa y al árbitro Quiniou. Hubo un gran lío. Y hay que respetar a la International Board que protege las reglas del fútbol", apunta.
"El fútbol es distinto a otras disciplinas (deportivas). Para la moviola se precisaría de una técnica única, ángulos justos. Por no decir cuánto se alargaría la distancia entre el fútbol rico y el pobre. Y el fútbol es ya a dos velocidades", dijo Blatter, en entrevista que publica el diario milanés "La Gazzetta dello Sport".
"Acción discutida, nos paramos, el árbitro va hacía el monitor y habla con otro árbitro, quizás con un supervisor. Decisiones inmediatas...", explica en su negativa a la moviola. El presidente de la FIFA, tras indicar que no se realizará en el próximo mundial de clubes el anunciado experimento del juez de meta, sí se mostró partidario de la implantación de un "chip" en el balón para tratar de anular los denominados "goles fantasmas".
"Es difícil y costoso, pero veamos cómo va. Con el vídeo en el campo hemos probado en secreto hace una decena de años. Un experimento con la federación francesa y al árbitro Quiniou. Hubo un gran lío. Y hay que respetar a la International Board que protege las reglas del fútbol", apunta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario