Cuando todos los medios de comunicación centran sus miradas y titulares en asuntos como que Alonso negocia su salida de McLaren, McLaren se pega un tiro en el pie o McLaren recurre para que Hamilton se lleve el título, todos parecen olvidar que Kimi Raikonen ha ganado el mundial de F1 y que Ferrari se ha proclamado, con más fortuna que acierto, en la escudería ganadora del mundial de constructores.
Muchas han sido las voces que intentan dar explicaciones objetivas sobre la auytoeliminación del equipo inglés para comprender así la victoria del finlandés en el tramo final del campeonato. No debemos caer en lamentaciones y excusas cuando ya está todo decidido y, declarándome incondicional del asturiano, creo que el ganador de este año, por motivos históricos y deportivos, hace justicia con lo visto en la pista.
Digo por motivos históricos porque tras siete años en la fórmula uno, en los que ha conseguido dos subcampeonatos, ambos consecutivos, ya era hora de que la competición le diera a Raikonen lo que le pertenecía. Además, no sólo a nivel emocional es justo este primer puesto conseguido. El 'hombre de hielo', como conocen a Kimi Raikonen en el circo de la F1, ha sido el piloto con más victorias en este mundial, seis carreras ganadas por cuatro de Alonso y Hamilton. Además, ha subido al podio en doce ocasiones de las dieciséis posibles, lo que hace ver la enorme regularidad que ha mostrado el finlandés.
Todo lo ocurrido nos hace pensar y reflexionar a cerca de la guerra mediática que ha habido en el seno de McLaren; enfrentando, ya no a dos pilotos, sino a dos naciones divididas por una competencia absurda y desmedida. En este aspecto, también ha sabido proclamarse campeón Raikonen y sobre todo Ferrari que, contando en sus filas con dos grandes pilotos, no se ha decantado por ninguno de ellos hasta que Felipe Massa se quedó sin posibilidades matemáticas de cara al mundial.
Sólo falta esperar al año que viene, aunque las opiniones desde muy diferentes foros ya han decidido que el finlandés no repetirá en título que defiende. Muchos no hacen un ejercicio de conciencia y no miran atrás para ver esos errores pasados y ya comienzan otra batalla mediática para defender a su mejor pújil.
Ahora, el 'tranquilo' de Raikonen abandona su gesto apático y serio y, ¡sonríe! El mundial es suyo cuando ningún medio apostaba por él.
Muchas han sido las voces que intentan dar explicaciones objetivas sobre la auytoeliminación del equipo inglés para comprender así la victoria del finlandés en el tramo final del campeonato. No debemos caer en lamentaciones y excusas cuando ya está todo decidido y, declarándome incondicional del asturiano, creo que el ganador de este año, por motivos históricos y deportivos, hace justicia con lo visto en la pista.
Digo por motivos históricos porque tras siete años en la fórmula uno, en los que ha conseguido dos subcampeonatos, ambos consecutivos, ya era hora de que la competición le diera a Raikonen lo que le pertenecía. Además, no sólo a nivel emocional es justo este primer puesto conseguido. El 'hombre de hielo', como conocen a Kimi Raikonen en el circo de la F1, ha sido el piloto con más victorias en este mundial, seis carreras ganadas por cuatro de Alonso y Hamilton. Además, ha subido al podio en doce ocasiones de las dieciséis posibles, lo que hace ver la enorme regularidad que ha mostrado el finlandés.
Todo lo ocurrido nos hace pensar y reflexionar a cerca de la guerra mediática que ha habido en el seno de McLaren; enfrentando, ya no a dos pilotos, sino a dos naciones divididas por una competencia absurda y desmedida. En este aspecto, también ha sabido proclamarse campeón Raikonen y sobre todo Ferrari que, contando en sus filas con dos grandes pilotos, no se ha decantado por ninguno de ellos hasta que Felipe Massa se quedó sin posibilidades matemáticas de cara al mundial.
Sólo falta esperar al año que viene, aunque las opiniones desde muy diferentes foros ya han decidido que el finlandés no repetirá en título que defiende. Muchos no hacen un ejercicio de conciencia y no miran atrás para ver esos errores pasados y ya comienzan otra batalla mediática para defender a su mejor pújil.
Ahora, el 'tranquilo' de Raikonen abandona su gesto apático y serio y, ¡sonríe! El mundial es suyo cuando ningún medio apostaba por él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario